Un día el mundo me dijo que estaba temblando, pero yo me acababa de levantar y no lo escuché. Un día el mundo me dijo que se estaba intoxicando, peroyo tenía demasiadas cosas que hacer. Un día el mundo me dijo que estaba enfermando, pero yo había quedado para ir a un concierto. Un día el mundo me dijo que se sentía sucio y deprimido, pero daban mi programa favorito en la tele. Un día el mundo me dijo que se quería morir, pero yo estaba escuchando música a todo volumen. Hoy el mundo se ha cansado de hablar… y ha decidido estrangularme. Yo tengo la poca vergüenza de decirle que no me lo merezco.